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Domingo, Junio 22, 2008 7:44 AM
Escopeta" Veliz campeón sudamericano mediano
Hugo Barragán / Diario El Chubut ARG
Junio 22, 2008.- Fue ante su gente y en medio de un clima que no se veía hace tiempo. Al menos, uno no recuerda semejante fervor por parte del público en un festival de boxeo en los últimos años, máxime teniendo en cuenta que el gimnasio estuvo repleto y que, de pié, la gente pidió por el campeón en cada asalto, por “su” campeón. Porque el viernes era, la noche de Véliz, y ese cinturón, ese anhelado premio, no podía escaparse.
Véliz lo sabía mejor que nadie, y esa noche, no lo encontraría derrotado en un rincón de su casa en horas de la madrugada. Todo lo contrario.
El clima se fue poniendo bueno, y ya en las peleas preliminares la gente ovacionó una nueva presentación de Emanuel Zárate, que ganó por puntos, pero mereció más, y mucho tiempo antes. Ni hablar del semi fondo entre Bernardo Véliz y Daniel Carriqueo. Las chispas que soltaron arriba del cuadrilátero, terminaron de encender una noche que finalizaría con sólo un grado menos, que en el infierno mismo.
El momento
La noche, que había comenzado, para los presentes, en las últimas horas del viernes 20, ya había entrado en las primeras de ayer 21. Y llegó el momento de verlos en acción. Battaglia, imponiendo respeto, subió al ring con una decisión notable, de esas que pocos luchadores tienen, que sólo los de una carrera como la de él, con un invicto de 10 peleas, pueden sostener. Pero del otro lado, la entrada fue impactante. Humo, luces, y Véliz que camina hacia el ring, envuelto en la ovación de su gente, y “abrazado a la ilusión que me condena”, como marcaba la banda Pier en los altoparlantes del gimnasio.
Cara a cara
Como era de suponer, comenzaron tomando sus tiempos. Sacando una radiografía de tres minutos, y de cuerpo entero con movimientos e intenciones, para conocer al rival. Ya en el segundo asalto, Battaglia amenazó desde el arranque con una repetición de golpes rápidos y Véliz jugaba de contra, para los entendidos del fútbol, aguantando los envíos, y pegando en el momento que su rival trataba de acomodarse. El bonaerense cayó, un poco por tropiezo y otro poco por el envión de ambos que se iban contra las cuerdas. En ese mismo asalto, Battaglia cayó a la lona por segunda vez, pero ahora, en medio de una especia de toma de “catch” al mejor estilo 100% Lucha. Esa caída, generó bronca, porque el de Pergamino, se quedó en su rincón y el tiempo expiró con la campana.
Pero en el tercero volvió a salir con todo, aunque esta vez, Véliz pegó su mejor mano y dejó al rival mareado. Con el correr de los asaltos, el crédito local se fue encendiendo y la gente lo acompañó como nunca. El “Es-co-peta”, “Es-co-peta”, sonó como nunca.
Battaglia, ya en el sexto round, buscaba la zona costal para golpear, y Véliz iba arriba, directo al rostro. Con poca claridad, pero con un amor propio tremendo.
El octavo fue el asalto del visitante, que envió a Véliz a la lona en un rincón, con una buena mano.
Se define
Véliz mostró más en el noveno, y conectó un par de golpes directos. Un cross de derecha y un directo de izquierda hicieron que el de Pergamino apriete fuerte con las mandíbulas su protector bucal, y que el de Madryn, se sienta confiado de cara al final. En el décimo, Véliz se encendió y desde la tribuna bajó, aplastante en los oídos, el “dale campeón, dale campeón”. El local había sacado una diferencia a lo largo de los asaltos, y el visitante, se la jugaba a meter una mano de proporciones épicas, que le dieran el título, de lo contrario, el cinturón ya tenía dueño.
En el penúltimo, Véliz arengaba a su público y el gimnasio explotaba, sobrepasando los grados del mismísimo infierno y el calor que solo la gente puede brindar en un festival como estos, ayudada claro está, por el rendimiento del crédito local arriba del cuadrilátero, que no defraudó. El último, siguió teniendo a Battaglia como buscador de algún golpe que revierta la historia, y a Véliz, casi festejando por adelantado. La campana del final, desató la locura en el rincón rojo, y la impotencia en el costado azul.
La tarjeta de Palmieri lo dio como ganador a Véliz por 115-112, la de Cerdán revalidó con un 116,5-112 y la de Sandín, con el 117,5-115,5, desató la locura.
Véliz, es el nuevo campeón sudamericano de la categoría de los medianos, y se ha ganado un lugar grande en la historia del boxeo local. Ahora, se abrirán más puertas, es cierto, pero hay que ir despacio, y enfocado en cada objetivo como si fuera el último. Si estuviste ahí, no tengo mucho más para contarte. Qué más se le puede agregar al tremendo festival que se vivió en la ciudad portuaria. Sinceramente, poco. Desde la organización, hasta lo deportivo, fue brillante. La gente le puso la cuota de color, calor y fervor. Por eso, si estuviste, sobran las palabras. Y si no fuiste, no sabés lo que te perdiste.
06/22/2008 7:44 AM
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